Los
estándares, explican por grado, la presencia en el currículo de cada una de las
asignaturas, y especifican tanto el contenido que deben conocer como las
destrezas que deben desarrollar los estudiantes para convertirse en ciudadanos
productivos.
Los estándares de
contenido, entre otros, buscan brindar mayores oportunidades de aprendizaje
para estudiantes de sectores carenciados al igualar las oportunidades de acceso
al conocimiento.
A partir de la selección de contenidos disciplinares se elabora una propuesta de enseñanza que recoge valiosas experiencias internacionales enmarcadas en el movimiento de estándares en educación. Los estándares definen claramente cuáles son las metas de aprendizaje que todos los alumnos deben lograr para garantizar la equidad y calidad educativa.
A partir de la selección de contenidos disciplinares se elabora una propuesta de enseñanza que recoge valiosas experiencias internacionales enmarcadas en el movimiento de estándares en educación. Los estándares definen claramente cuáles son las metas de aprendizaje que todos los alumnos deben lograr para garantizar la equidad y calidad educativa.
Para el desarrollo de las capacidades
establecidas para cada área o disciplina, bien sabemos la necesidad de
planificar adecuadamente nuestra práctica docente y por ende el eje fundamental
es la planificación de la evaluación; por lo tanto, es necesario definir con
claridad los objetos de aprendizajes
para valorar su logro.
El primer paso para programar las actividades
pedagógicas es la delimitación del
objeto de aprendizaje y concreción de los indicadores de logros.
El siguiente paso, es la definición de los
procesos de evaluación, mediante la concreción de los procedimientos, técnicas
e instrumentos acordes a los estándares.
La tarea de asociar los estándares de aprendizaje
y los instrumentos de evaluación es fundamental en el momento de la
planificación.
Para que el instrumento de evaluación
seleccionado recoja las evidencias que buscamos, debe reunir básicamente las
siguientes caracteristicas:
-
Validez,
hace referencia a la adecuación del instrumento para el objeto de evaluación;
es decir, si el instrumento definido sirve para observar lo que se quiere
observar, y para medir lo que se debe medir. Ya hemos visto en módulos
anteriores que no todos los instrumentos se adaptan al objeto del estándar; y
en este sentido primeramente define el objeto a ser evaluado, para luego
seleccionar el instrumento más adecuado.
-
Fiabilidad, que hace referencia a la
constancia de los resultados independientemente de las circunstancias y el momento
elegido para la evaluación, es decir que sea reproducible. En este sentido es
aconsejable la utilización de varios instrumentos en diferentes tiempos.
-
Sensibilidad,
este hace referencia a la precisión del instrumento seleccionado para cada
objeto a ser evaluado.

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